Dudas Email Marketing

Email Marketing vs. Envíos Masivos ¿Cómo ser efectivo?

por Luis Sevila (@soyservidor).

Muchos hoy consideran que el Email Marketing no es una estrategia efectiva para realizar campañas de mercadeo. La concepción que en general se tiene es que “el Email Marketing no es efectivo porque la mayoría de las personas no abren los correos que envío y los marcan como no deseados”. Esta creencia es en parte cierta. Es cierto que muchos recibimos muchos correos publicitarios y directamente los eliminamos de nuestra bandeja de entrada, sin abrirlos. Lo que sucede es que se confunde el envío de correos masivos con Email Marketing cuando no son lo mismo, hay diferencias entre ambos.

Si acudimos a una empresa que tiene una lista de miles de direcciones de correos y le pagamos porque envíe un correo a todas esas personas con la esperanza de que nuevas personas se enteren de nuestro producto y servicio y se conviertan en prospectos los resultados serán muy decepcionantes. Con suerte el 10% de esas miles de personas a las que se les envió el correo abrirán el correo, tal vez el 2% lea un poco y menos del 1% se interese en saber más. Esto es envío de correos masivos y es una técnica poco efectiva de mercadeo.

Entonces, ¿qué es el Email Marketing?

Comencemos por tener claro que es más efectivo enviar un correo a veinte personas que sabemos que están interesadas en un producto o servicio que ofrecemos que enviarlo a diez mil contactos tomados al azar. Si se utiliza correctamente, el correo electrónico es una herramienta muy eficaz, capaz de establecer relaciones personales con nuestros clientes, fortaleciendo los lazos entre ambas partes, creando simpatía hacia nuestra marca y aumentar las posibilidades de recompra.

¿Qué pasos debo seguir para tener una campaña efectiva?

1. Construcción: Debemos saber cuál es el perfil de nuestro mercado meta. Según este perfil construimos una base de datos; conseguimos sus correos. Para hacer esto nos valemos de múltiples estrategias, como formularios en páginas web, campañas en redes sociales o en nuestros puntos de venta.

2. Segmentación: no vamos a enviar el mismo correo electrónico a toda la base de datos; lo que queremos es evitar que el correo llegue a la bandeja de entrada de nuestro prospecto y este lo borre o lo marque como correo no deseado; el fin es que lo abra y encuentre el contenido interesante que quede con ganas de saber más. Es por eso que enviamos mensajes personalizados y para eso es la segmentación. Debemos agrupar a nuestros prospectos según varios criterios. Los criterios que utilicemos dependerán finalmente de nuestra estrategia de mercadeo. Los criterios más utilizados son: ubicación geográfica, edad, género. Otros muy importantes son intereses, posición social, etapa en el ciclo de vida del cliente.

3. Diseño: Según sus distintos intereses, la forma en que se escribe el mensaje varía. Debemos diseñar mensajes un mensaje para aquellos que no conocen el producto o servicio para que se interesen y llevarlo a una etapa de conciencia de su necesidad. Utilizamos varias estrategias de marketing para preparar la parte visual.

4. Prueba: Enviamos algunos mensajes de prueba y probamos abrirlos en distintos dispositivos y navegadores. Hacemos las modificaciones necesarias antes de enviar el correo definitivo a los destinatarios.

5. Envíos: Se puede enviar inmediatamente o hacer una programación de envío para que el mensaje llegue a la bandeja de entrada en el momento en que tendrá mayor efectividad.

6. Medición: Es muy importante para mejorar futuros envíos. La medición nos dice qué salió mal y cómo se puede mejorar. Medimos cuántas personas lo abrieron, cuántas siguieron los llamados a la acción y cuánto logramos convertir en esta compaña.

¿Qué otras consideraciones debo tener?

No todos los correos deben ser motivando a la compra. La persona sentirá más empatía por nuestra marca si de vez en cuando le enviamos información relevante a sus intereses, ubicación, género, edad, (volvemos a la importancia de la segmentación), lo felicitamos por su cumpleaños u otra festividad.